Las ideas con mas futuro

Las ideas con mayor futuro están estrechamente relacionadas con las necesidades cotidianas

En el arduo camino del emprendimiento o intra-emprendimiento siempre existe el mismo dilema: ¿Prosperará nuestro proyecto? Una cuestión importante a la que se enfrentan empresas y emprendedores, y  que conlleva tomar una serie de decisiones que marcarán el rumbo de una aventura en la que muchos agentes van a estar involucrados.

Toda startup nace con la idea de introducir un producto (o un servicio) en un mercado de consumo, y en la semilla que desencadenó la iniciativa podría estar la clave del futuro de una empresa prometedora. Seguramente hayamos seguido las pautas comunes y realizado un exhaustivo estudio sobre la oferta y la demanda, suponiendo así que podemos llegar a tener éxito por diversas vías:

  • LIDERAZGO EN COSTES:
    Produzco de forma más eficiente y económica, lo que me permite vender a mejor precio manteniendo un razonable margen de beneficio.
  • DIFERENCIACIÓN:
    Ofrezco características de mi producto que la competencia no contempla en el suyo.
  • OCÉANO AZUL:
    Hemos encontrado un mercado en el que no existe la competencia (de momento) para nuestro producto.
  • Otras oportunidades.

¿Podemos dejar en manos de estas estrategias nuestro futuro? En mi opinión, no. Creo que la competitividad ha distraído a emprendedores y empresarios veteranos durante años. Nos esforzamos por hacer las cosas mejor que los demás, de una forma diferente o en otras ubicaciones. Normalmente, cuando tenemos una idea, no reflexionamos fríamente sobre su origen. Existen factores que pueden influir:

  • EXPERIENCIA:
    Ha sido motivada por alguna especialidad que dominamos y queremos llevarla a cabo a nuestra manera. Una oportunidad de independencia y auto realización.
  • SEÑUELO ATRACTIVO:
    Hemos percibido la oportunidad como una señal, que con una visión empresarial pensamos que puede transformarse en un negocio. Existen ideas, que por su naturaleza, están motivadas por un estado de bienestar deseado.
  • COMPETENCIA:
    Tras la pista de otras compañías de éxito con su modelo de negocio actual, visualizamos la posibilidad, o la errónea facilidad, de emprender para acceder a un pedacito de mercado que ellos disfrutan.
  • Otros.

Pero, ¿podemos guiarnos por estas motivaciones? Creo que la respuesta sigue siendo la misma, no deberíamos.
Las ideas llegan acompañadas de una gran dosis emocional, y la mayoría de las veces, ésta es cegadora. Está demostrado que las personas que lideran una idea, convencidas total o parcialmente, las defienden con apego. De la misma forma que las que son ajenas a la misma, con sus prejuicios y motivaciones, también pueden tener una gran cantidad de razones para justificar su inviabilidad.

Los negocios que llegaron para quedarse siempre han cubierto las necesidades o las motivaciones que las personas demandan cada día. Podemos poner algunos ejemplos: telefonía, luz, gas, pan, agua, ropa, vehículo, vivienda, climatización, relacionados con la salud, etc. Incluso en el supuesto de que todo estuviese inventado, se podría innovar en muchos factores relacionados con lo ya existente, desde lo más conceptual; por ejemplo, una aeronave en sustitución de un coche; hasta en lo más pequeño e insignificante, un tornillo que actúa de sensor transmisor para su motor. En realidad, ésta es tan sólo una pieza de un mecanismo más complejo (el coche), y que representa una necesidad fundamental en la sociedad en que vivimos.

Los grandes proyectos, no por su tamaño sino por su continuidad, deben estar relacionados con el día a día de las personas.

Autor: @CanovasDavid
Editor: @HitaVelasco

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